Monday 30 november 2009 1 30 /11 /Nov /2009 22:36

                            

Todo comenzó en el trayecto entre las estaciones del metro,  había una en particular que me llamaba la atención, era en la tercera estación.
Al principio, era un viaje rutinario desde mi casa a la escuela, pero después vivía pensando en esa estación. Lo que me cautivaba era una niña de 13 años aproximadamente que estaba en la parada del frente, o sea en la parada del otro vagón. Cada día que pasaba lo único que pensaba era en verla en esa estación, el colegio mucho ya no importaba.
Un día, decidí bajarme en esa estación pero por vergüenza volvía de nuevo al vagón, por lo tanto decidía seguir mirándola a través del espejo, yo no sé si ella me miraba pero lentamente me iba enamorando de ella y su figura, lo único que me llamaba la atención era que siempre que yo pasaba por la estación ella estaba allí sentada, pero cuando bajé ya no la veía sentado del otro lado.
En uno de lo viajes, cuando yo me asomé al vidrio, un señor muy viejo me preguntó qué era lo que veía siempre por ese vidrio y yo le respondí que veía a una chica que me gustaba mucho. Ahí es cuando el viejo me empezó a relatar una leyenda que había ocurrido hacía mucho tiempo en esa estación, la cual trataba de que, un día, una niña adolescente esperaba a su padre todos los días al mediodía cuando el salía del trabajo, hasta que ,uno de esos días, hubo un incendio causado por un descarrilamiento de uno de los vagones. Toda las personas huyeron de la estación pero la niña seguía allí esperando a su padre como de costumbre hasta quemarse completamente viva. Los bomberos la habían rescatado pero ya era muy tarde; cuando la niña llegó al hospital, ya había muerto. Desde ese día, la niña aparece cada tanto en esa estación en las visiones de las personas. Al terminar de contar la historia, yo insinué que le viejo estaba loco o algo parecido.
Pasado un mes del relato del viejo, decidí desmentir esa leyenda viéndolo por mi propio lado. Cuando llegué a esa estación, miré por el espejo a la niña como siempre. Ahí es cuando decidí que iba a buscarla. Bajé del metro, tomé las escaleras que iban a las otras vías y empecé a buscarla. Primero, pensé que se había tomado el metro con la multitud que partía en el vagón pero después me di cuenta de que ella no estaba, o sea, que no existía y, en un instante, escuché un ruido muy agudo ,el cual me dejó sordo, y vi cómo el vagón se desplomaba al lado mío. De repente, vi cómo el lugar se empezó a incendiar y ahí es cuando volví a ver a la niña en medio de las llamas. Yo, en vez de salir corriendo, decidí ir a rescatarla  y, a medida que iba en su búsqueda, sentía que mi cuerpo se iba desvaneciendo hasta que llegué arrastrándome hacia donde estaba ella y caí a sus pies.
                  
                                                                                                                                  Fito J.

Por Cronopios del Huergo - Publicado en: Cuentos cortazarianos 4° 8°
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 27 november 2009 5 27 /11 /Nov /2009 03:38
Había un cronopio en Plaza Devoto, iba a la casa de un fama famoso, que vivía en la calle José Cubas, al lado de la comisaría de las esperanzas.
El cronopio llegó a la casa del fama y charlaron por un largo rato. a eso del mediodía, después de haber comido, se pusieron a bailar tregua hasta las seis osiete de la tarde. Luego de haber bailado casi todo el día, hicieron una tregua con las esperanzas vecinas, por el problema de una filtración que había sido provocada por no tener esperanzas. Ellos habían perdido las esperanzas porque hacía unas semanas que el cronopio y su amigo fama habían perdido un billete de lotería, que era ganador.

                                             Lucio
Por Cronopios del Huergo - Publicado en: Textos cortazarianos 3° 2°
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 27 november 2009 5 27 /11 /Nov /2009 01:44
Había un cronopio picarón al que le gustaba la zandunga, "chiqui chiqui pow pow" cantaba feliz y radiante. Rodolfo Junior era su nombre, era un cronopio especial sin lugar a dudas. Tenía un hijo llamado Gohan a quien había entrenadoi desde chiquito en las artes marciales. Fue su hijo el que venció a Esperanza Cell con un "dodabajabaraja". Gracias a eso, el mundo fue salvado, pero eso es otra historia a la que vamos a llamar "la saga de Cell". La historia de hoy habla de un viaje, el viaje de Rodolfo Junior en busca de fama.
Todo comenzó en la escuela Huergo. Rodolfo Junior se cruzó con la profesora Ojeda.
-¡Fama!
-¿Qué? ¿Quién sos? ¿Qué sos?- ptreguntó Ojeda indignada.
-¿Fama?
-¿Eh?
-¡Faaaaaaaaaaaama!- gritó el cronopio desenfrenado saltando y rompiéndolo todo. Entonces...
-DETENTE, COSA RARA - dijo  Ojeda, pero en realidad no habló. Se había transformado en un enorme oso pardo y se comunicaba por telepatía. Era tan alto como Ginobili con sobredosis de Danonino y tan fuerte que podía levantar un auto sin problemas, así que el cronopio, asustado, se detuvo en seco y la miró con sus penetrantes ojitos de cronopio.
-Estoy buscando, buscar, fama, cronopio buscar, cronopio salvar mundo-dijo.
-Eso no gte da derecho a alborotarte así. Ahora siéntate tranquilo y conversemos - le dijo Ojeda, aunque algo sonaba extraño y sospechoso en su forma de hablar.
-Sí, cronopio sentar.- El cronopio se sentó, ingenuo, incauto. Cuando el cronopio se sentó, Ojeda depositó con sus zarpas una fotocopia en la mesa del cronopio, que decía "Prueba de Castellano".
-¡Noooo!- gritó desesperado- ¡cronopio no estudiar! AHHHH.
Y así fue como al cronopio Rodolfo Junior  lo reprobaron en Castellano, y la tuvo previa por el resto de su cronopia vida.
  

                           Ian
Por Cronopios del Huergo - Publicado en: Textos cortazarianos 3° 2°
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 27 november 2009 5 27 /11 /Nov /2009 01:38
Había una vez un cronopio llamado Ismael Joaquín Federico. El cronopio Ismael Joaquín Federico tenía auto propio, aunque no era rico. También Ismael Joaquín Federico tenía un hijo, al que le decía cronoíto.
Un día, Ismael Joaquín Federico, el cronopio, chocó con el auto a un fama llamado Difama Dor quien, al igual que el cronopio, tenía auto propio.
Difama Dor e Ismael Joaquín Federico discutieron y el fama lo difamaba y humillaba ante varios testigos con ombligos.
A Ismael joaquín Federico se le estaban muriendo las esperanzas de cobrar el seguro para arreglar su auto. Pero su hijo cronoíto era uno de los testigos con ombligo y le había sacado una foto al choque.


                                           Juan Cruz
Por Cronopios del Huergo - Publicado en: Textos cortazarianos 3° 2°
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 27 november 2009 5 27 /11 /Nov /2009 01:32
Sus brazos verdes y pegajosos contaminaban el lago. de repente, se posó frente a él un fama, quien preguntó por qué contaminaba el lago con esa sustancia verde que segregaba.
Éste se sintió discriminado  y ofendido, entonces emitió un agudísimo ruido y llamo a todos los cronopios que se ubicaban cerca, pero en este caso las esperanzas estaban del lado de los famas.
Estalló una batalla entre el fama y el cronopio, mientras las esperanzas contenían a los demás cronopios.
En un cierto momento, cuando el cronopio estaba por morir, las esperanzas temieron que los demás cronopios les hicieran daño y salieron corriendo. El fama, segundos después, corrió hacia ellos.

                                                Sebastián                             Pablo
Por Cronopios del Huergo - Publicado en: Textos cortazarianos 3° 2°
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios

Presentación

Crear un Blog

Calendario

February 2012
M T W T F S S
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29        
<< < > >>
Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso - Artículos más comentados